Pancakes clásicos
Esponjosos y dorados. Con huevos, tocineta crujiente y syrup.
Un viaje que se convirtió en tu próxima comida favorita.
Ver el menú“El croissant con guacamole no sé cuántas veces lo he pedido. Para desayunar antes de clase no hay nada igual acá cerca.”
“La burger apanada con cheddar está buenísima. Y que venga con papas y bebida a ese precio no tiene sentido, es demasiado bueno.”
“Vine de visita a Bogotá y un local me trajo acá. Los Chilaquiles me volaron la cabeza. No esperaba esto cerca de una universidad.”
“Los waffles de pandebono quedé. Que mezclen eso con arequipe y frutos rojos... alguien pensó muy bien ese plato. Y los dueños siempre muy atentos.”
“Andres y Juan David son los mejores parce, siempre pendientes de que todo esté bien. Una vez me salió el pedido mal y lo arreglaron al instante sin drama.”
“I came here after walking down from Monserrate. The chicken waffle sandwich was unlike anything I expected. Really good spot, great people running it.”
“La Shakshuka es adictiva. Llegué por recomendación de un compañero y ya llevo más de un mes viniendo seguido. El lugar es de los que uno se vuelve fijo.”
“Uno nota que los que lo manejan saben lo que hacen. No es solo comida rápida, es que cada plato tiene su pensamiento. Y el trato siempre amable, eso vale.”
Dos hermanos. Boston. Una idea que no pudieron soltar.
Andrés Felipe y Juan David Izquierdo trabajaron en restaurantes en Boston y vieron de cerca lo que significa comer bien sin pagar una fortuna. Cuando volvieron a Bogotá, notaron que ese tipo de lugar no existía: buena comida, buen precio, buen trato. Entonces lo crearon. Hoy atienden personalmente cada mesa, se aseguran de que cada plato salga bien y de que cada cliente se vaya satisfecho. No por protocolo — porque así son.